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CASARES 112 AÑOS
LA DEUDA DE ENTRAR AL SIGLO XXI, LA DEUDA DEL DESARROLLO COMUNITARIO

El 8 de Enero se celebra un nuevo aniversario de la autonomía obenida del partido de 9 de Julio en 1902, pasaron 112 años y ricas historias y anécdotas, pero también cimentó una fuerte idiosincrasia harto conservadora que logró escaso crecimiento y muy poco desarrollo
Así , siendo un puesto de servicios para el incipiente agro de finales de siglo , con el ferrocarril Sarmiento como motor, llego el estado a contener  las casi 2000 famlias de inmigrantes judíos y otras colectividades que poblaban  en chacras nuestro partido
Pujante hasta los 50, cuando la tercera generación de judíos comienza el fuere éxodo a Buenos Aires , que con notables apellidos en el comercio y las artes a nivel nacional, hacían nombrar Casares en la capital.
Increiblemente, en la 2° revolución verde en los 60, comienza un estacamiento poblacional, Casares tendrá alrededor de 20000 habitantes durante 70 años, aunque pequeña, su sociedad era ecléctica, con una rica vida cultural e interesantes proyectos empresariales que le darían en los 70 un tinte característico en la región.
A  la gran emigración anual de los jóvenes estudiantes , que aún permanece, le contrastaban grandes empresas  de servicios agropecuarios como Tomas Hnos, Fortuny, Folch y Vicuña, la Cooperativa Agricola Ganadera , una Camara de Comercio motora de ideas en la sociedad y un centro de estudios sociales como la Biblioteca José Ingenieros
Se consolidó como el centro de las agencias de autos mas importantes de la región con agencias de las marcas de entonces que eran superiores a la de los pueblos vecinos, teniendo el privilegio de ser Joaquín Pacheco la 1° agencia Chevrolet del país fuera de Buenos Aires en la ´decada del 20, 
El automovilismo, como el primer deporte del interior del país, también corría en Cs Casares su vuelta y los grandes ídolos de entonces como los Hnos  Galvez, Cupeiro, Bordieu y tantos otros ganaron en Casares  que se engalanaba en cada evento
Esto quizá dio origen al entusiasmo del nacido en Moctezuma, Roberto José Mouras , quien en los 70 y 80 se transformara en el máximo ídolo deportivo de la actualidad y en uno de los automovilistas mas queridos de toda la Argentina y la agencia VW con más éxito de la provincia, dado que los fans venían a que el Toro de Casares les vendiera su “ 1500”
También en los 70 y 80 pudimos disfrutar del Polo y del inolvidable Eduardo “Gordo” Moore, muchacho de clase mundial, del je set mundial , que jugaba al Polo con el Principe Carlos de Gran Bretaña, abriendo en la famosa estancia Nueva Escocia la 1° escuela de Polo del mundo a la que asistieron personalidades de 1° clase mundial como el Sultan de Brunei ( entre los hombres mas ricos del mundo), quien con otras excéntricas personalidades adornaban la noche de Casares a fines de los 70
En lo empresarial , desde fines de los 50 a los 70, un apellido de Casares tomo vuelo nacional, “ Pepe” Beraza, quien supo hacer una de las fortunas más grandes del país, constituida con cientos de miles de hectáreas, bancos, fabricas de aviones y empresas de servicios y desarrollo inmobiliario, entre los que se destacó Punta del Este en Uruguay
Sin embargo, los vaivenes políticos y económicos de nuestro país y a persistente mentalidad conservadora mantuvieron a nuestra sociedad inmóvil, hasta atrasada, la llegada del ultimo período democrático en los 80 no trajo una clase política visionaria  , crisis económicas y graves  inundaciones nos hicieron perder tiempo y gente, aún más pobladores elegían otros destinos  para vivir y desarrollarse
Con la 3° revolución verde, afines de los 80, ( siembra directa y soja), comenzó un periodo de reconversión agropecuaria,  ya había desaparecido el ferrocarril que daba sustento a los pueblos rurales , ahora desaparecería el chacarero que vivía en el campo, el negocio cambio de escala, cambio la tecnología y el conocimiento fue la clave, junto a la financiación, ahora había empresarios agropecuarios que cambiaron el mapa rural y social de nuestro Cs Casares
Asi llegamos a hoy , con un mundo nuevo, con la era digital nacida a fines de los 90, con las empresas agropecuarias mas grandes de una amplia región, con repercusión internacional , con mucho poder económico, pero casi nulo poder social.
Nuestra sociedad sigue igual, nuestras mejores flores se siguen yendo a otras ciudades a estudiar y hacer otra vida, los que quedan, atrapados en el fenómeno mundial que es la droga y el alcohol deambulan buscando autoexplotarse para llegar al sueño de “ tener”
Luego de esta rica historia, vemos que las ciudades vecinas nos han aventajado en salud, educación, trabajo, cultura, solo podemos refregarles a nuestro oxímoron ; Agropecuario, que demostró que haciendo las cosas diferentes se obtienen mejores resultados
Con una clase política que se quedó en el siglo pasado en la forma de gestionar Casares, donde las corporaciones de la salud, el cemento y arena, además de la propia politica usufructúan tanto el poder como el dinero, pero no pueden darnos una sociedad mejor, siguen confundiendo crecimiento con desarrollo.
Quizá lo mejor esté por venir, cierto es que nuestra época de oro, hablando desde lo social quizá fue hace mucho, hoy tenemos un Casares hundido en el individualismo, el prejuicio y la presunción, quizá con los bancos llenos de dinero, con las calles llenas de autos nuevos, pero con el alma vacía de espíritu comunitario
Miramos con envidia a Trenque Lauquen , pero somos sucios y tiramos basura en cualquier lado, no usamos casco ni respetamos las leyes de tránsito, hacemos nuestras veredas desniveladas de la del vecino, como si no fuéramos a caminar en ellas, no pagamos los impuestos municipales , nos quejamos del servicio de salud, pero le pagamos a escondidas los que el médico nos pide por sus servicios en el hospital publico, nuestros jóvenes construyen sus propias leyes de nocturnidad , en contramano de las leyes vigentes, con la vista gorda de padres y autoridades: Casares  es el otro, no uno
Casares no tiene encuentro entre sus habitantes, nunca ciudadanos, que exigen del otro lo que no dan